El vicepresidente estadounidense, JD Vance, anunció el inicio de un período de 60 días para negociaciones con Irán, en el marco de un memorando de entendimiento previo. Vance enfatizó que cualquier recompensa o beneficio para Irán estará condicionado a un cambio en su comportamiento. Las declaraciones fueron realizadas el 18 de abril, hora local, y marcan un intento de diálogo formal después de un período de tensiones. El funcionario no especificó los detalles de las negociaciones ni las áreas específicas de conducta que se esperan sean modificadas por Irán. Este anuncio representa una ventana diplomática limitada para evitar una escalada en la región. La administración estadounidense busca una resolución a través del diálogo, pero mantiene una postura firme sobre la necesidad de concesiones por parte de Teherán.
