Kenneth Roth, investigador principal de la Universidad de Yale y ex director ejecutivo de Human Rights Watch, sostiene que las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos al Tribunal Penal Internacional (TPI) no representan el fin del orden global basado en normas. Roth sugiere que las sanciones estadounidenses están motivadas por la protección de ciudadanos de los Estados Unidos e israelíes acusados de crímenes de guerra. Estas acciones buscan evitar que el TPI investigue posibles crímenes cometidos por personal estadounidense e israelí en conflictos. La decisión de Estados Unidos de sancionar al TPI ha generado críticas internacionales, ya que se considera un obstáculo para la rendición de cuentas por violaciones graves del derecho internacional humanitario. El TPI ha estado investigando situaciones en Palestina y otros lugares, lo que ha llevado a la confrontación con Estados Unidos y sus aliados. Esta situación destaca la tensión entre la soberanía nacional y la responsabilidad internacional por crímenes atroces.