Las reservas de petróleo de Estados Unidos han descendido a su nivel más bajo en 41 años, según datos recientes. Esta disminución drástica, la más pronunciada desde 1985, se atribuye a las crecientes tensiones geopolíticas en Oriente Medio, específicamente a la posibilidad de un conflicto entre Estados Unidos e Irán. La preocupación por un posible bloqueo del Estrecho de Ormuz, una ruta marítima crucial para el transporte de petróleo, ha impulsado esta caída. Analistas sugieren que la incertidumbre en la región está generando una demanda anticipada y una reducción en la oferta disponible. La situación podría tener implicaciones significativas en los precios internacionales del petróleo y la economía global. La información fue reportada por la agencia de noticias Yonhap desde Nueva York.
