Funcionarios israelíes han criticado fuertemente el aparente acuerdo entre Estados Unidos y Arabia Saudita que permitiría al reino desarrollar un programa nuclear. Consideran esta decisión como un fracaso en la política exterior del primer ministro Benjamin Netanyahu. El temor israelí radica en la potencial proliferación nuclear en la región y el impacto en su seguridad nacional. Las autoridades israelíes argumentan que un programa nuclear saudí podría desestabilizar el ya volátil Medio Oriente. La crítica se centra también en la incapacidad de Netanyahu para prevenir este acuerdo durante sus negociaciones con Washington. La situación ha generado tensiones entre Israel y Estados Unidos, así como una reevaluación de las alianzas regionales.