Estados Unidos ha lanzado nuevos ataques aéreos contra Irán en represalia por un ataque en Jordania que resultó en la muerte de dos militares estadounidenses y heridas a otros cuatro. Los ataques se concentraron cerca del Estrecho de Hormuz, incluyendo zonas cercanas a las ciudades portuarias de Sirik y Bandar Abbas, así como la isla de Qeshm. También se reportaron ataques en Irak, específicamente contra una base de un partido kurdo en Erbil, causando ocho heridos. Simultáneamente, el líder supremo de Irán suspendió un acuerdo previamente alcanzado con Estados Unidos, alegando repetidas violaciones por parte de Washington. Esta escalada de tensiones ocurre después de que el presidente Trump declarara nulo el acuerdo. Desde febrero, dieciséis militares estadounidenses han muerto y más de 400 han resultado heridos en conflictos relacionados con Irán.