El Banco Asiático de Desarrollo (ADB) ha alertado sobre las consecuencias económicas negativas de una posible escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Su presidente, Masato Kanda, señaló que ya se observa un incremento en los precios de la energía, el transporte marítimo y los insumos básicos. Esta situación, según el ADB, podría derivar en una escasez de fertilizantes, lo que a su vez elevaría los costos de los alimentos en Asia. Kanda advirtió que estas presiones inflacionarias podrían afectar significativamente la estabilidad económica de la región. El ADB considera que un conflicto más amplio representa el peor escenario posible para la economía asiática. La advertencia subraya la vulnerabilidad de Asia a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y sus efectos en los mercados globales.