Estados Unidos e Irán han firmado electrónicamente un memorando de entendimiento destinado a poner fin al conflicto bélico y a las interrupciones energéticas. El acuerdo fue suscrito por el presidente Donald Trump y su homólogo iraní, Masoud Pezeshkian, en un acto que contó con la presencia del presidente francés. El objetivo principal de este pacto es estabilizar la economía global, la cual se ha visto afectada por las tensiones en la región. No obstante, diversos observadores advierten que la paz alcanzada podría ser frágil y difícil de garantizar a largo plazo. La incertidumbre persiste debido a la postura desafiante de Israel y a la inestabilidad en el Estrecho de Ormuz. En consecuencia, la viabilidad del acuerdo depende de la capacidad de los firmantes para gestionar estas presiones externas. El documento representa un intento crítico de desescalada en un entorno geopolítico altamente volátil.