Tras casi tres décadas, Estados Unidos ha intervenido para apoyar al yen japonés, una medida descrita por el Presidente Trump como "una señal de amistad". La intervención, según Trump, beneficiará tanto a Estados Unidos como a la economía global. Esta acción busca estabilizar la moneda japonesa en un contexto económico incierto. No se especificaron los detalles de la intervención ni su alcance. El apoyo al yen refleja la importancia de la relación bilateral entre Washington y Tokio. La situación económica actual ha impulsado esta colaboración estratégica entre ambos países. Se espera que la medida tenga un impacto positivo en los mercados financieros.