Estados Unidos ha anunciado su retirada del Grupo de Estados contra la Corrupción (GRECO), un panel anticorrupción del Consejo de Europa. Esta decisión representa un nuevo alejamiento de Washington de las organizaciones y acuerdos multilaterales internacionales. La retirada, confirmada por funcionarios estadounidenses, se suma a una serie de pasos similares tomados en los últimos años. No se han ofrecido detalles específicos sobre las razones detrás del repliegue, pero se alinea con una política de reevaluación del compromiso estadounidense con diversas entidades globales. El Grupo de Estados contra la Corrupción fue establecido por el Consejo de Europa para promover la lucha contra la corrupción a través de la supervisión mutua y el desarrollo de estándares. Esta acción podría generar preocupaciones sobre el futuro de la cooperación internacional en la lucha contra la corrupción.