A pesar de la oposición expresada por el Congreso de Estados Unidos, Turquía avanzará con la adquisición de motores para su caza de combate Kaan. El acuerdo, valorado en aproximadamente 700 millones de dólares, permitirá a Ankara equipar su nuevo avión de guerra con tecnología estadounidense. La transacción ha generado controversia en Washington debido a las tensiones bilaterales existentes, especialmente en relación con el programa de defensa aérea S-400 de Turquía. No obstante, la administración estadounidense parece haber dado luz verde a la venta, priorizando aparentemente la interoperabilidad con la OTAN. Se espera que los motores sean cruciales para el desarrollo y las capacidades operativas del Kaan, el primer caza de quinta generación diseñado y fabricado por Turquía. La finalización de la compra podría tener implicaciones significativas para el equilibrio de poder regional y las relaciones entre Turquía y Estados Unidos.
