Estados Unidos ha ampliado su política de deportaciones al incluir a la República Centroafricana como nuevo país de cooperación. Recientemente, un grupo de inmigrantes provenientes de Irán, Afganistán, Turquía y Georgia fueron deportados a Bangui, la capital de la República Centroafricana. Este traslado se enmarca en acuerdos bilaterales que permiten a EE.UU. devolver a personas sin autorización legal para permanecer en su territorio. La República Centroafricana se suma así a la lista de naciones que aceptan recibir a estos inmigrantes deportados. Las autoridades estadounidenses no han detallado el número exacto de personas deportadas ni los términos específicos del acuerdo con Bangui. La medida ha generado interrogantes sobre las condiciones de acogida en la República Centroafricana, un país que enfrenta desafíos económicos y de seguridad. Se espera que esta política de deportaciones continúe en el futuro cercano.