La reducción del aporte de Estados Unidos a las fuerzas de respuesta rápida de la OTAN ha entrado en vigor de forma inmediata, según anunció el Secretario General de la Alianza, Mark Rutte, antes de una reunión de ministros de defensa en Bruselas. Rutte indicó que esta medida no tomó a los aliados por sorpresa, ya que los planes estadounidenses eran conocidos con antelación. Para compensar la disminución del apoyo estadounidense, otros miembros de la OTAN ya están incrementando sus contribuciones financieras y de recursos. El objetivo es mantener la capacidad operativa de las fuerzas de respuesta rápida a pesar de la reducción del compromiso de Washington. Rutte no especificó el alcance exacto de la reducción estadounidense, pero enfatizó la preparación de la Alianza para adaptarse a la situación. La OTAN confía en que los ajustes realizados garantizarán la continuidad de su capacidad de respuesta ante posibles crisis.