Estados Unidos e Irán han acordado un plan de acción de 60 días para intentar alcanzar un acuerdo final sobre el programa nuclear iraní, a pesar de las dificultades persistentes en las negociaciones. Este entendimiento busca desbloquear las conversaciones que se encuentran estancadas desde hace meses. La iniciativa implica una serie de pasos concretos que ambas partes deberán implementar en los próximos dos meses para avanzar hacia una resolución. Si bien el acuerdo no garantiza un resultado positivo, representa un esfuerzo por evitar el colapso total de las negociaciones. Las conversaciones se centran en el levantamiento de sanciones estadounidenses a Irán a cambio de limitaciones en su programa nuclear. La situación sigue siendo frágil y el éxito dependerá de la voluntad política de ambas naciones para superar las diferencias existentes.
