Alejandro González indicó que los fundamentos macroeconómicos a futuro son positivos. Sin embargo, expresó preocupación por la participación del valor agregado industrial en el Novillo Tipo 2.0. Según González, esta participación se asemeja más a los niveles observados en 2022 que a los actuales de 2024. Esta discrepancia sugiere una posible desaceleración o estancamiento en el desarrollo industrial relacionado con el sector ganadero. El analista implícitamente advierte que, a pesar de las buenas perspectivas generales, se debe prestar atención al desempeño del sector industrial. Se requiere un análisis más profundo para entender las razones de esta diferencia y su impacto potencial. Es crucial monitorear la evolución del valor agregado industrial para asegurar un crecimiento económico sostenible.