El embajador uruguayo Carlos María Velázquez protagonizó un episodio de tensión diplomática al confrontar a Estados Unidos en las Naciones Unidas. Esta postura generó una fuerte oposición interna, principalmente por parte del canciller uruguayo, Vidal Zaglio. La disputa escaló con un cambio de destino impuesto a Velázquez, considerado un boicot. Además, se difundió información sobre una supuesta falta de recepción por parte de la Reina Isabel II, posteriormente desmentida como un agravante del conflicto. El incidente pone de manifiesto diferencias en la política exterior uruguaya y el manejo de las relaciones bilaterales. La situación ha generado debate sobre la autonomía diplomática y las presiones externas sobre la representación uruguaya en organismos internacionales.
