Finlandia explora el potencial de la "re-silvestración" como una nueva estrategia de defensa a lo largo de su extensa frontera con Rusia. La idea se basa en utilizar terrenos pantanosos y bosques densos, de difícil acceso, para obstaculizar un posible avance militar. Esta estrategia considera que la naturaleza intacta puede actuar como una barrera natural, dificultando el movimiento de vehículos y tropas enemigas. La iniciativa surge en un contexto global de creciente reconocimiento del valor estratégico de los ecosistemas naturales. El gobierno finlandés está investigando cómo implementar esta táctica de manera efectiva. Se busca aprovechar áreas previamente alteradas por la actividad humana para convertirlas en obstáculos naturales. Esta aproximación innovadora podría complementar las defensas militares tradicionales del país.