La Universidad de Pittsburgh publicó un informe sobre el antisemitismo sin consultar a sus 1,400 estudiantes judíos, a pesar de que el grupo de trabajo encargado de redactarlo está compuesto por miembros de la comunidad judía. Los estudiantes afirman no haber sido contactados para ofrecer testimonios o perspectivas sobre el tema. El autor del informe describe al grupo de trabajo como "un grupo muy diverso" de personas involucradas. Esta omisión ha generado críticas y cuestionamientos sobre la representatividad y la exhaustividad del informe. Algunos estudiantes judíos expresaron su decepción y frustración por no haber tenido la oportunidad de contribuir al estudio. La universidad aún no ha emitido una declaración oficial sobre las acusaciones de exclusión. El informe busca abordar las preocupaciones sobre el antisemitismo en el campus de Pittsburgh.