Las recientes elecciones en segunda vuelta revelaron un patrón inusual de votaciones completamente unánimes a favor del candidato del Pacto. Este fenómeno no se explica por el llamado “voto fusil” –presión directa sobre los votantes–, sino principalmente por el apoyo masivo registrado en los resguardos indígenas. Los resguardos, comunidades indígenas autónomas, mostraron un respaldo casi total al candidato del Pacto en las mesas de votación. Este respaldo unánime en los resguardos es el factor determinante para explicar los resultados anómalos observados. La Silla Vacía investigó y determinó que el “voto resguardo” es más significativo que la coerción electoral tradicional para entender estos resultados. El análisis sugiere una movilización y decisión colectiva dentro de estas comunidades.