El concepto de “necropolítica”, teorizado por el filósofo e historiador camerunés Achille Mbembe en 2003, se ha convertido en una contribución influyente al pensamiento contemporáneo. Mbembe explora cómo el poder estatal, en sus formas más extremas, se manifiesta a través del control sobre la vida y la muerte de sus ciudadanos. Su trabajo analiza cómo el poder soberano moderno a veces se reduce a la capacidad de dictar quién puede vivir y quién debe morir. Esta dinámica se observa en diversos contextos, desde la esclavitud histórica hasta las políticas contemporáneas de gestión de poblaciones. La “necropolítica” examina la instrumentalización de la violencia y la muerte como herramientas de gobierno y control social, especialmente en contextos de conflicto y marginalización. El concepto ofrece un marco para entender las formas en que el Estado ejerce su poder sobre la vida misma, incluyendo la negación de la posibilidad de una vida digna. Su análisis sigue siendo relevante para comprender las relaciones de poder en África y a nivel global.