Las Naciones Unidas han adoptado un tratado pionero que establece estándares laborales para los trabajadores de la llamada “economía gig”, o de trabajos por encargo. Este acuerdo internacional busca garantizar protecciones básicas a un sector laboral en rápido crecimiento, caracterizado por la flexibilidad pero a menudo la precariedad. Entre las medidas clave incluidas se encuentra la exigencia de salarios mínimos y el cumplimiento de obligaciones laborales estándar. El tratado pretende abordar las lagunas existentes en la legislación laboral tradicional, que no siempre se adapta a las nuevas formas de empleo. Se espera que los estados miembros implementen estas normas a través de legislación nacional. La adopción de este tratado representa un hito en la búsqueda de condiciones de trabajo justas y equitativas en el contexto de la economía digital. Se busca así brindar mayor seguridad y estabilidad a millones de trabajadores en todo el mundo.