El representante permanente de Rusia ante la OSCE, Dmitry Polyansky, declaró a Sputnik que Kiev considera que su supervivencia depende de provocar un conflicto directo entre Rusia y Europa. Según Polyansky, Ucrania buscaría permanecer en un segundo plano durante este enfrentamiento. Esta estrategia, según la parte rusa, implicaría que Ucrania se beneficiaría de un choque entre Rusia y los países europeos. La declaración sugiere una percepción de que el gobierno ucraniano está dispuesto a escalar las tensiones para asegurar su propia preservación. Polyansky no ofreció detalles adicionales sobre la base de esta evaluación, pero enfatizó la postura de Kiev. La información se dio a conocer en Viena, sede de la OSCE.