Ucrania ha implementado un nuevo y polémico sistema de bonificaciones para sus soldados de infantería en primera línea. El incentivo económico consiste en un pago adicional por cada soldado ruso neutralizado en combate cuerpo a cuerpo, siempre y cuando el hecho sea documentado mediante grabación de video. La medida busca motivar a las tropas expuestas a los enfrentamientos más directos. Sin embargo, analistas militares como Jörgen Elfving expresan preocupación, argumentando que este sistema podría alentar a los soldados a asumir riesgos innecesarios y aumentar el número de bajas. La iniciativa ha generado debate sobre sus implicaciones éticas y tácticas en el conflicto. El monto del bono asciende a varios miles de grivnas por cada soldado ruso eliminado bajo estas condiciones. La implementación de este programa busca, según fuentes oficiales, reforzar la moral y el rendimiento de las tropas ucranianas.
