Una serie de ataques con drones ucranianos en la península de Crimea ha dejado cuatro muertos y 28 heridos, según fuentes rusas. Los bombardeos impactaron una terminal petrolera en la ciudad de Kertch, provocando un incendio masivo, y afectaron el puerto de Chushka. Estas acciones forman parte de una estrategia ucraniana para aislar Crimea de Rusia atacando sus conexiones logísticas. Como consecuencia, la península enfrenta una grave escasez de combustible, limitando el suministro únicamente a los servicios de emergencia. Paralelamente, el presidente Zelenski anunció que drones ucranianos atacaron una refinería en Tyumen, en Siberia Occidental. Este ataque se produjo a unos 2.000 kilómetros de la frontera, demostrando la capacidad de los nuevos drones de largo alcance desarrollados por la empresa Fire Point. Zelenski elogió la eficacia de las unidades especiales del ejército que lograron alcanzar dicha región rusa.
