Durante la noche del 23 al 24 de junio, las fuerzas rusas lanzaron un ataque contra Ucrania utilizando 101 drones de diferentes tipos. La defensa aérea ucraniana logró interceptar 95 de estos vehículos aéreos no tripulados. A pesar de la efectividad de las defensas, seis impactos fueron registrados en cinco ubicaciones distintas. Además, restos de los drones derribados cayeron en otras seis áreas, sin que se especifiquen daños inmediatos. Las autoridades ucranianas continúan evaluando la magnitud total de los daños causados por el ataque. Este ataque representa una de las mayores incursiones de drones rusos en las últimas semanas. La información fue confirmada por fuentes oficiales de la defensa aérea ucraniana.