El 12 de agosto, Ucrania logró impactar tres buques de la Flota del Mar Negro de Rusia. Estas embarcaciones tenían la capacidad de lanzar misiles de crucero Kalibr contra territorio ucraniano. A pesar de estos ataques, Rusia aún mantiene al menos cinco naves operativas con dicha capacidad. El texto destaca que, antes de esta fecha, Rusia contaba con ocho buques capaces de realizar estos disparos. Lamentablemente, un buque que no fue alcanzado lanzó un ataque contra Kyiv el día 19. Este evento subraya la persistente amenaza de los misiles rusos a pesar de las pérdidas navales. La situación refleja la lucha constante por neutralizar la capacidad ofensiva rusa en el mar.