Obispos jubilados del norte de Uganda han criticado públicamente al jefe de las Fuerzas de Defensa, general Muhoozi Kainerugaba, por la reciente represión contra los medios de comunicación y las denuncias de secuestros. El obispo retirado Nelson Onono-Onweng afirmó que el general no tiene la autoridad para llevar a cabo tales acciones y debe cesar las violaciones a las leyes del país. Esta crítica se suma a la creciente preocupación por el clima de opresión y las restricciones a la libertad de prensa en Uganda. Los obispos instan al general a respetar el estado de derecho y los derechos fundamentales de los ciudadanos. La declaración representa un desafío directo a la autoridad del general Kainerugaba, quien ha sido acusado de abusos de poder. Este incidente subraya las tensiones existentes entre la comunidad religiosa y el gobierno en relación con los derechos humanos y las libertades civiles.