La Fuerza de Policía de Uganda admite que no ha actualizado sus formatos de declaración desde la independencia, lo que explica que continúe registrando la tribu de los sospechosos. Los formatos actuales incluyen el nombre, edad, tribu, contactos y residencia del sospechoso. Esta práctica ha generado inquietud sobre un posible sesgo tribal en el sistema de justicia. Algunos ciudadanos ugandeses cuestionan la relevancia de esta información en las investigaciones policiales modernas. La policía no ha indicado planes para modificar estos formatos en el corto plazo. La persistencia de este requisito ha provocado debates sobre la necesidad de adaptar los procedimientos policiales a los desafíos y sensibilidades contemporáneas en Uganda. Esta práctica podría perpetuar estereotipos y discriminación.