Durante once años, Uber ha operado en Costa Rica sin cumplir con las regulaciones legales establecidas. El texto identifica dos razones clave que permitieron esta situación, operando a "plena luz del día" a pesar de la falta de legalidad. Esto sugiere la existencia de vacíos legales o una falta de aplicación de las normas vigentes. La operación de Uber en este contexto plantea interrogantes sobre la supervisión del transporte en Costa Rica y la capacidad del estado para regular nuevas tecnologías. Se implica que la empresa aprovechó estas circunstancias para expandirse y consolidarse en el mercado. La falta de claridad jurídica permitió a Uber operar sin las licencias y permisos requeridos por la ley, afectando potencialmente a otros actores del sector. El análisis busca entender cómo una empresa pudo operar por tanto tiempo fuera del marco legal.