El cierre del Estrecho de Ormuz, exacerbado por recientes tensiones geopolíticas que comenzaron a fines de febrero con ataques vinculados a Estados Unidos e Israel contra Irán, ha evidenciado la importancia crítica de esta vía para el suministro energético global y de materias primas esenciales. Ante esta vulnerabilidad, los Emiratos Árabes Unidos han anunciado un plan ambicioso para reducir su dependencia de esta ruta marítima estratégica. El plan busca diversificar las rutas de suministro y fortalecer la autonomía energética del país. La ruta de Ormuz es vital para el transporte de energía, fertilizantes, helio y aluminio, entre otros productos. La iniciativa emiratí responde a la creciente inestabilidad regional y al riesgo de interrupciones en el comercio internacional. Se espera que el plan incluya inversiones en infraestructura alternativa y acuerdos comerciales estratégicos.
