Fuentes de inteligencia alertaron al expresidente Donald Trump sobre los riesgos de un posible asesinato del líder supremo de Irán, Ali Jomeini. Según estas fuentes, eliminar a Jomeini no garantizaría el colapso del régimen iraní. De hecho, la acción podría tener el efecto contrario, dando lugar a un liderazgo aún más extremista y determinado en la búsqueda de armas nucleares. La advertencia sugiere que un ataque de esta naturaleza podría desestabilizar la región y aumentar la amenaza nuclear. Los funcionarios de inteligencia creían que la muerte de Jomeini podría generar un sucesor con una postura más intransigente en las negociaciones internacionales. Esta información fue crucial para la toma de decisiones de la administración Trump en relación con Irán. La evaluación se centró en evitar escenarios que pudieran escalar las tensiones y provocar una proliferación nuclear.