Durante la cumbre del G7, el presidente estadounidense Donald Trump declaró que considera “aceptable” que Irán posea un número limitado de misiles balísticos, un cambio notable en su postura habitual. Esta declaración se produjo después de que entrara en vigor el acuerdo nuclear con Irán. Trump también advirtió que, de no cumplirse los términos del acuerdo, Estados Unidos podría recurrir a ataques militares contra la República Islámica. Anteriormente, había afirmado que acciones militares adicionales habrían provocado una catástrofe económica global. La admisión de Trump sobre los misiles balísticos sugiere una posible flexibilización en la estrategia de Washington hacia Teherán. Sin embargo, la amenaza latente de una respuesta militar persiste si Irán no cumple con sus compromisos. La declaración del presidente busca equilibrar la presión sobre Irán con la necesidad de evitar una escalada bélica y sus consecuencias económicas.