El expresidente Trump ha anunciado la imposición de nuevos aranceles a productos provenientes de 60 países, alegando falta de esfuerzos en la lucha contra el trabajo forzado. Los aranceles oscilan entre el 10% y el 12.5%, dependiendo del desempeño de cada nación en este ámbito. La medida, que entra en vigor inmediatamente, afecta a importantes economías globales como la Unión Europea, Reino Unido, Canadá, India y Japón. Esta decisión podría generar tensiones comerciales significativas y desencadenar represalias. La administración Trump argumenta que estos aranceles buscan presionar a los países para que refuercen sus políticas contra la explotación laboral. Analistas prevén un impacto en las cadenas de suministro y un posible aumento de los precios para los consumidores. La imposición de estos aranceles representa un nuevo capítulo en la política comercial proteccionista implementada durante el mandato de Trump.