La estrategia estadounidense para contener la influencia china se ve comprometida por su política hacia Irán. Décadas de esfuerzo para limitar el ascenso estratégico de China en el mundo se están desmoronando en Medio Oriente. Las sanciones y la confrontación con Irán están socavando un activo clave para frenar el poderío de Beijing: el puerto iraní de Chabahar. India había impulsado el desarrollo de Chabahar para crear una ruta comercial hacia Afganistán y Asia Central, evitando Pakistán y contrarrestando el puerto de Gwadar, operado por China. La situación actual, producto de las tensiones, podría favorecer la expansión china en la región, debilitando la posición de Estados Unidos y sus aliados. El apoyo a Chabahar representaba una alternativa a la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China.