El expresidente estadounidense Donald Trump expresó su descontento al Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, por la falta de respaldo de los miembros de la alianza a la campaña militar de Estados Unidos contra Irán. Trump afirmó que Washington pudo "destruir" a Irán sin necesidad de ayuda externa. Rutte defendió a los aliados, señalando que entre 4.000 y 5.000 aeronaves estadounidenses operaron desde bases europeas durante el conflicto. Esta conversación resalta tensiones previas sobre la contribución de los aliados de la OTAN y las expectativas de Estados Unidos. La declaración de Trump sugiere una percepción de falta de solidaridad por parte de sus aliados en una operación militar. El incidente ocurrió en un contexto de reevaluación de las relaciones transatlánticas y el papel de la OTAN. La respuesta de Rutte subraya la importancia estratégica de Europa para las operaciones militares estadounidenses.
