El presidente estadounidense Donald Trump acusó a su predecesor, Barack Obama, de haber sobornado a Irán para que alcanzara un acuerdo nuclear en 2015. La declaración se produjo durante la cumbre del G7, generando tensión en el encuentro. Trump no ofreció pruebas concretas que respalden su afirmación sobre los supuestos pagos. Esta crítica reaviva el debate sobre el acuerdo nuclear con Irán, del cual Trump retiró a Estados Unidos en 2018. La administración Trump ha mantenido una postura firme contra Irán, imponiendo sanciones económicas y presionando para renegociar el acuerdo. La acusación de Trump busca desacreditar el legado de Obama y justificar su propia política hacia Irán. La reacción de otros líderes del G7 a la acusación no fue divulgada inmediatamente.
