Durante las vacaciones de verano, se registra un incremento de accidentes ferroviarios que involucran a niños y adolescentes. Las causas principales son comportamientos de riesgo, como caminar en las vías o subir a los vagones, exponiéndolos a caídas y electrocución por contacto con cables de alta tensión. Según la Administración de Ferrocarriles, la descarga eléctrica puede alcanzar los 25.000 voltios, un peligro significativo. Estos riesgos a menudo se asumen por la búsqueda de fotografías impactantes, aunque la imprudencia no se limita a los jóvenes. El año pasado, la inspección ferroviaria registró más de mil incidentes, con un trágico saldo de trece fallecidos menores de 18 años. Las autoridades instan a la precaución y a evitar conductas peligrosas cerca de las vías férreas.
