A partir del 1 de julio, las autoridades alemanas dispondrán de un plazo de seis meses, en lugar de los tres actuales, para notificar multas por infracciones de tráfico. Esta modificación legislativa busca aliviar la carga de trabajo de las administraciones públicas. La extensión del plazo se aplica a todos los tipos de infracciones de tráfico. El cambio implica que los conductores podrían recibir notificaciones de multas incluso meses después de haber cometido la infracción. Las autoridades justifican la medida argumentando la necesidad de optimizar los procesos administrativos y reducir la presión sobre los departamentos encargados de la gestión de sanciones. Se espera que esta nueva regulación agilice la tramitación de expedientes y evite la caducidad de las multas por el vencimiento del plazo de notificación.
