Docentes de la Universidad de La Haya han expresado su preocupación por una cultura laboral marcada por la intimidación, el acoso y el abuso de poder. En los últimos dos años, más de cien denuncias han sido presentadas ante el Defensor del Pueblo de la institución, lo que ha llevado a una investigación por parte de la Inspección de Trabajo. Los profesores, en su mayoría anónimos, describen un ambiente "tóxico" donde los empleados vulnerables, especialmente los mayores y los internacionales, sufren presiones. Los sindicatos han organizado reuniones fuera de las instalaciones universitarias para facilitar la expresión de las preocupaciones de los empleados, quienes temen represalias por hablar abiertamente con la dirección. La universidad reconoce la investigación y afirma haber tomado medidas tras las conclusiones de la Inspección de Trabajo, aunque los sindicatos denuncian la existencia de una cultura de miedo y represalias. Se han registrado 48 denuncias en 2023 y 57 en lo que va de 2024.