La creciente importación de vehículos eléctricos, principalmente desde China, está generando preocupación en la industria automotriz tailandesa. Durante los primeros siete meses del año, casi dos tercios de los vehículos eléctricos de pasajeros vendidos fueron importados. La Federación de Industrias de Tailandia ha solicitado reformas fiscales para proteger a los fabricantes nacionales ante esta competencia. Según el presidente de la asociación automotriz, Suwat Supakarndechakul, y su portavoz Surapong Paisitpatanapong, de las 125,411 unidades vendidas, solo 46,924 fueron de producción local. Además de este problema, se observa una disminución en las ventas de camionetas, lo que añade incertidumbre al mercado. A pesar de esto, la demanda general de vehículos se mantuvo fuerte en julio, lo que sugiere una dinámica compleja en el sector.