Tres adolescentes fueron identificados como responsables de una serie de robos a bañistas en un centro recreativo en Gliwice, incluyendo el robo de una barra de oro. Sin embargo, al día siguiente, los jóvenes delincuentes presumieron de su botín ante compañeros mayores, quienes les arrebataron los objetos robados. La policía investigó ambos incidentes, identificando a los ladrones originales y a quienes les robaron a su vez. Afortunadamente, las autoridades lograron recuperar todos los artículos sustraídos. Este caso destaca una inusual cadena de eventos que involucra el robo seguido de una forma de justicia por mano propia entre los propios jóvenes. Las autoridades continúan investigando las circunstancias completas del segundo robo.