Sahana Ramprasad, estudiante de TMJC, encontró en la ingeniería una vía para abordar sus propias alergias. Sus problemas de salud la impulsaron a buscar soluciones innovadoras, despertando un interés profundo en este campo. La estudiante decidió aplicar sus conocimientos para crear dispositivos o sistemas que pudieran aliviar sus síntomas alérgicos o ayudar a otros con condiciones similares. Este enfoque personal transformó un desafío de salud en una pasión académica y profesional. La historia de Sahana demuestra cómo la adversidad puede ser un catalizador para la creatividad y la determinación en los jóvenes. Su experiencia subraya la importancia de fomentar el pensamiento innovador en la educación STEM.