El gobierno de Victoria endurecerá las regulaciones para los conductores de taxi, implementando un sistema de “dos infracciones y suspensión”. Esta medida amplía las reglas existentes para incluir el rechazo de pasajeros que viajan con perros de asistencia, así como la negativa a realizar viajes cortos. Conductores que incurran en estas prácticas podrían perder su licencia. La ampliación busca garantizar la accesibilidad y evitar la discriminación en el servicio de taxi. Las autoridades argumentan que todos los pasajeros merecen ser tratados con igualdad y tener acceso al transporte. La nueva política se aplicará rigurosamente para asegurar el cumplimiento y proteger los derechos de los usuarios. Se espera que esta medida mejore la experiencia de viaje para personas con discapacidades y quienes necesiten trayectos breves.