El histórico mercado al aire libre de Tartu enfrenta una disminución en su tamaño debido a la reducción tanto de vendedores locales como de compradores. Esta situación refleja una tendencia más amplia en Estonia sobre cómo se comercializan y adquieren productos agrícolas locales. La disminución de pequeños productores y consumidores impacta directamente en la vitalidad del mercado. Las autoridades locales están analizando las causas de esta baja participación. Se busca entender si las nuevas tendencias de compra, como los supermercados y las ventas online, son las principales responsables. El futuro del mercado dependerá de su capacidad para adaptarse a los cambios en los hábitos de consumo. Se exploran posibles estrategias para revitalizar este espacio tradicional.