Imágenes de Kabul en agosto de 2021 oscurecen un hecho clave: Donald Trump llegó a un “acuerdo de paz” con guerreros pastunes. Este pacto, ahora, se revela como un factor en la sorprendente resistencia del segundo Emirato Islámico de Afganistán. A pesar de las expectativas iniciales, el régimen talibán ha logrado mantenerse en el poder. El acuerdo original, negociado directamente por la administración Trump, omitió la participación del gobierno afgano en ese momento, debilitando su posición. Este factor, combinado con la retirada apresurada de las fuerzas internacionales, contribuyó al rápido colapso del gobierno anterior y al ascenso talibán. La persistencia del Emirato Islámico sugiere que las dinámicas subyacentes en Afganistán son más complejas de lo que se percibía inicialmente.