A partir del 9 de septiembre, Taiwán instalará 431 contenedores de reciclaje de cigarrillos electrónicos en todo el país. Esta iniciativa se implementa después de un período de gracia destinado a permitir a los usuarios adaptarse a la nueva normativa. La Administración Nacional de Salud (NHI) del Ministerio de Salud y Bienestar anunció que poseer cigarrillos electrónicos podría acarrear multas de hasta 100.000 nuevos táleres taiwaneses. El objetivo principal es proteger la salud pública reduciendo el consumo de estos productos y minimizando el impacto ambiental de los residuos electrónicos. La NHI enfatiza la importancia de desechar los cigarrillos electrónicos de manera responsable a través de estos nuevos contenedores. Esta política busca alinearse con los esfuerzos globales para controlar el auge del vapeo, especialmente entre los jóvenes.