Varias escuelas en Szeged, Hungría, están implementando un nuevo sistema de comedor escolar basado en el modelo buffet. Esta iniciativa, que ya ha demostrado éxito en otras instituciones, busca ofrecer mayor autonomía y variedad a los estudiantes en la elección de sus alimentos. Se espera que este cambio mejore la experiencia del almuerzo escolar y reduzca el desperdicio de comida. La transición a este formato implica una reorganización de los espacios y la logística de los comedores. Las autoridades educativas locales consideran que esta medida responde a las necesidades y preferencias de los alumnos. Se anticipa que más escuelas de la ciudad adopten este modelo en el futuro cercano. El objetivo final es promover hábitos alimenticios más saludables y una mejor satisfacción entre los estudiantes.