Los votantes suizos decidirán en referéndum si prohíben la mayoría de los fuegos artificiales, luego de que activistas rechazaran un compromiso alcanzado en el parlamento. La iniciativa, impulsada por organizaciones de bienestar animal, busca proteger a personas, animales y el medio ambiente de la contaminación acústica y atmosférica generada por estos eventos. La propuesta busca prohibir el uso de fuegos artificiales que superen un cierto nivel de ruido y contaminación. Los promotores argumentan que los fuegos artificiales causan estrés y daño a la fauna, además de riesgos para la salud humana. El gobierno suizo y el parlamento se opusieron a una prohibición total, proponiendo regulaciones más estrictas en su lugar. La votación nacional se espera que sea un debate significativo sobre el equilibrio entre la tradición, la libertad individual y la protección del medio ambiente.
