La ministra sueca de Asuntos Sociales, Anna Tenje, ha declarado que los municipios suecos tienen la obligación legal de proporcionar servicios de atención a personas mayores en finés cuando exista demanda. A pesar de que esta posibilidad no se ha ejercido hasta la fecha, la autoridad de supervisión ya tiene la capacidad de imponer multas a aquellos municipios que no cumplan con los requisitos legales de ofrecer servicios en finés. La ministra enfatizó que la ley ya contempla esta obligación y que las herramientas para su cumplimiento están disponibles. Esta declaración busca asegurar el acceso a la atención adecuada para la población de habla finesa en Suecia. Se espera que esta aclaración impulse a los municipios a garantizar la disponibilidad de servicios en finés. La decisión responde a la necesidad de proteger los derechos lingüísticos de los ciudadanos mayores.