Un reciente estudio exhaustivo sobre los hábitos de viaje de los suecos revela un progreso inesperadamente lento, e incluso un retroceso, hacia un transporte más sostenible. La ciudad de Lund destaca como una excepción positiva, experimentando una disminución del tráfico de automóviles y un aumento del uso de la bicicleta. En contraste, Estocolmo muestra una tendencia opuesta, con un incremento en el uso del coche. Este contraste sugiere diferencias significativas en las políticas y la infraestructura de transporte entre ambas ciudades. El estudio pone de manifiesto la dificultad de modificar los patrones de movilidad establecidos. Los resultados indican la necesidad de analizar las estrategias implementadas en Lund para replicar su éxito en otras áreas del país. La investigación proporciona información valiosa para la planificación de políticas de transporte a nivel nacional.
