Gunnar Strömmer, ministro de Justicia y figura clave del Partido Moderado sueco, se presenta como un activo importante en la campaña electoral gracias a la disminución de la violencia de pandillas durante su gestión. A pesar de este logro, el partido no experimenta el aumento en las encuestas que se esperaba. Strömmer advierte que la colaboración con el partido de ultraderecha, los Demócratas Suecos (SD), podría alejar a votantes moderados. La reciente controversia sobre el encarcelamiento de menores de 13 años ha supuesto un revés para el ministro. La preocupación central reside en si la asociación con SD obstaculizará la posibilidad de Strömmer de impulsar el crecimiento electoral del Partido Moderado. El futuro político de Strömmer y la estrategia del partido están en juego ante esta situación.